Diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina: la conexión metabólica

Barry Sears · Traducción: Zone Diet Argentina · Tiempo estimado de lectura: 2 minutos

El problema
La diabetes tipo 2 es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en los Estados Unidos. Hoy,
alrededor de 30 millones de estadounidenses tienen diabetes tipo 2 y otros 100 millones tienen
prediabetes.
Ambas condiciones comparten el mismo problema metabólico de fondo: la resistencia a la insulina.
La resistencia a la insulina se produce cuando las células pierden la capacidad de retirar
eficientemente la glucosa del torrente sanguíneo. Como resultado, la glucemia se mantiene elevada y
el organismo se ve obligado a producir más insulina para compensar.
Con el tiempo, este ciclo de aumento de la insulina y la glucosa somete al sistema metabólico a un
estrés creciente y puede terminar en una diabetes tipo 2.

La causa metabólica
A nivel celular, uno de los reguladores clave del metabolismo de la glucosa es la AMPK (proteína
quinasa activada por AMP).
La AMPK actúa como el regulador maestro del metabolismo: ayuda a las células a captar glucosa y a
convertirla en energía utilizable.
Las investigaciones sugieren que alrededor del 50 % de la captación de glucosa en las células está
controlada por la actividad de la AMPK. Cuando esa actividad disminuye, se reduce la capacidad de
las células para retirar la glucosa de la sangre.
El resultado es un aumento de la resistencia a la insulina, el sello distintivo tanto de la
prediabetes como de la diabetes tipo 2.

Por qué es importante
Cuando aumenta la resistencia a la insulina, el organismo debe producir más insulina para mantener
controlada la glucemia.

Los niveles de insulina crónicamente elevados pueden contribuir a una amplia variedad de problemas
metabólicos, entre ellos:

  • aumento de la grasa corporal
  • mayores niveles de inflamación
  • mayor riesgo de enfermedad cardiovascular
  • disfunción metabólica progresiva
    Por este motivo, abordar la resistencia a la insulina es una de las estrategias más importantes
    para el manejo de la salud metabólica.

Un enfoque metabólico
Como la resistencia a la insulina está estrechamente ligada a una menor actividad de la AMPK, las
estrategias que ayudan a activar la AMPK pueden mejorar la capacidad del organismo para regular la
glucemia.
Aquí es donde entra la Ingeniería Metabólica®.
La Ingeniería Metabólica® se centra en restablecer el equilibrio metabólico mejorando las señales
que regulan la insulina, la inflamación y el metabolismo energético.
Al favorecer una actividad saludable de la AMPK, este enfoque puede ayudar a mejorar la
sensibilidad a la insulina y a sostener la salud metabólica a largo plazo.